¿Competir o no competir?
Por CHGVISUAL el 9 Jun, 2007 clasificado en Problemática de la Cultura
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“El hombre se halla sometido a las leyes de la evolución y de la selección natural. Siempre ha existido la competencia como criterio para sobrevivir y para llegar a un lugar destacado”
El concepto:
DÃas atrás pensando en resolver un problema de conocimiento bastante profundo, leà un texto sobre la competencia en la educación y decidà investigar este asunto…
De allà surgió aplicarla en el campo (clase) . Lo triste de esta situación es observar como al plantearles esta modalidad a un grupo de alumnos, estos (especialmente quienes antes no participaban) entablaron una discusión con fundamentaciones sumamente irrisorias e irreales sobre el por qué NO COMPETIR, no querÃan que los evaluaran, no querÃan saber que lugar ocupaban dentro de una categorÃa de conocimientos.
De alguna forma estos se podrÃa traducir como: “quiero ser ignorante, pero eso sÃ: que mi ignorancia sea privada, no se lo digan a nadie, menos a mis padres o compañeros” Pero muchos no podrán mantener esa posición porque si sos ignorante no tenés muchas herramientas para defenderla, es una paradoja…
La conclusión:
Mi conclusión fue implementar en la cátedra de Problemática de la Cultura Nacional, un sistema evaluativo/competitivo de manera permanente; para optimizar y lograr un mayor nivel de conocimientos en los alumnos. Este sistema competitivo establecerá un parámetro para comprender quienes son beneficiados, marcará una estructura donde se podrá establecer un ranking del esfuerzo y predisposición de los mismos para actuar en consecuencia.
A través de este blog, de la cartelera de la escuela y mediante otros medios para informar a padres y profesores, se publicarán los resultados de manera periódica.
Información relacionada:
Como dice MarÃa Dubon en su blog: “…el hombre se halla sometido a las leyes de la evolución y de la selección natural. Siempre ha existido la competencia como criterio para sobrevivir y para llegar a un lugar destacado. Pero hoy, la competitividad es tan desaforada que se ha convertido en algo fundamental y está presente en casi todas las esferas de la vida personal.
Hoy, vivir es competir. Sin competitividad no hay triunfo ni reconocimiento social. Quien desee ser alguien, deberá practicar las mil formas de competencia, incluida la Ãntima, la que afecta a cada uno de nosotros…”
Ver también: Miedo a competir
Para terminar, comparto aquà un fragmento del libro “Cuentos Chinos” de Andrés Oppenheimer, donde se habla sobre este tema en un capÃtulo, y allà se puede observar que se piensa en diversos paÃses y que resultados se obtienen con este sistema:
La cultura de la evaluación
“Existe un consenso cada vez mayor entre los expertos internacionales en educación en que la mejor receta para mejorar el nivel educativo de los jóvenes no es simplemente invertir más dinero en las escuelas, ni aumentar las horas de estudio, ni reducir el número de estudiantes por aula, sino crear una cultura de la evaluación que obligue a los estudiantes a superarse cada vez más. Si fuera una cuestión de dinero, China y Corea del Sur, cuyos gobiernos le destinan mucho menos dinero a la educación que otros paÃses, deberÃan estar entre los más atrasados del mundo en la materia. Y tampoco es una cuestión de horas de clase ni de tamaño de grupos, ya que varios paÃses como Noruega y Austria, con una gran diferencia en estos parámetros, alcanzan los mismos resultados en exámenes estandarizados. Sin embargo, hay una constante: la mayorÃa de los paÃses cuyos alumnos resultan bien posicionados en los estudios comparativos son los que realizan ranking de sus estudiantes, sus profesores y sus escuelas. O sea, los que fomentan una cultura de la competencia, en la que el sistema educativo debe rendir cuentas constantemente ante el gobierno y ante los padres.
Zhu Muju, la alta funcionaria del Ministerio de Educación que entrevisté en Beijing, me dijo que los maestros en China hacen rankings de las notas que sacan los alumnos de sus clases, y las ponen en la pizarra para que todos las vean. “Los estudiantes chinos son muy buenos en los exámenes, porque están acostumbrados desde muy chicos a que los evalúen desde el primero hasta el último de la clase. Eso hace que sean muy competitivos y se esfuercen por ver cómo mejorar sus notas para subir en la lista”, dijo Zhu. La funcionaria agregó que “nosotros en el gobierno no alentamos esta práctica de hacer rankings”, pero era claro que tampoco la estaban desalentando. Lo mismo con los rankings de las universidades, agregó: estimulan a que las universidades se superen, y permiten al Estado evaluar los resultados de su inversión en educación.
Para Jeffrey Puryear, el experto en educación internacional del Diálogo Interamericano en Washinton D.C., los paÃses con rezagos educativos deberÃan adoptar tres objetivos básicos, además de una mayor participación de los padres en la educación de sus hijos: la aplicación de estándares más exigentes desde la escuela primaria, la evaluación de los estudiantes, y el sistema de rendición de cuentas de profesores y directores de escuela. Sobre este último punto, señaló que “los productores de la educación tienen que rendir cuentas a alguien, tal vez los padres de familia, o a la sociedad en general. No se puede permitir que hagan cualquier cosa, y que no existan consecuencias para su desempeño”. Según Puryear, “en los sistemas educativos latinoamericanos prácticamente no hay consecuencias. Pueden existir profesores buenos o malos, pero eso no importa, ya que no hay ninguna diferencia en cómo son tratados: un maestro no pierde su trabajo por un mal desempeño, ni gana más por su buen desempeño”. En varios paÃses de Asia, al igual que en Nueva Zelanda, Australia y Holanda, se han hecho reformas educativas para incentivar la rendición de cuentas y la evaluación de los estudiantes y sus escuelas, con excelentes resultados, agregó. “En América latina se consideró prioritaria la cantidad, pero no la calidad. Y eso es un grave problema”, concluyó.
Sin embargo, aunque muchos ministros de Educación latinoamericanos están de acuerdo en que los paÃses que adoptaron una cultura de la calidad mejoraron sus sistemas educativos, la mayorÃa considera que dichas reformas son un privilegio para paÃses más desarrollados. Filmus, el ministro de Educación argentino, me dijo que “el problema nuestro con los rankings es que muchas veces terminan defendiendo no la capacidad, ni la calidad, sino el nivel socioeconómico”. En la Argentina hay enormes desigualdades sociales, que hacen que los jóvenes vayan a escuelas primarias y secundarias de calidades diametralmente opuestas y lleguen a la universidad con niveles de preparación muy distintos. “Si el chico no fue al jardÃn de infantes, después fue a una pésima escuela básica, y después fue a una escuela media donde no se estudia, va a estar en desventaja con otro que va a un muy buen jardÃn de infantes, y después fue a una muy buena escuela bilingüe privada… Entonces, la pregunta es cómo nivelar”, dijo. Y la forma de nivelar, según Filmus, no es implementando un examen de ingreso drástico en las universidades que castigue a los menos privilegiados, sino dándoles cursos adicionales en la secundaria para capacitarlos, y un curso de ingreso en la universidad para posibilitarles ponerse al dÃa. Sin embargo, el ministro coincidió en que su paÃs se beneficiarÃa de una mayor cultura de la evaluación. “Acá en la Argentina tenemos un retraso en ese sentido. En los últimos treinta años no ha habido una cultura de la excelencia, ni del esfuerzo, ni del trabajo. Tenés un desarrollo y una cultura que está mucho más vinculada a lo que los argentinos llaman el zafe, o sea, pasar de grado, que al éxito basado en el esfuerzo, el trabajo y la investigación. El tema es cómo introducir la cultura de la calidad”, afirmó. Las actuales autoridades argentinas habÃan decidido que la mejor manera de hacerlo era empezando por la evaluación y acreditación de las carreras universitarias. No se trataba de una mala estrategia. Pero, al igual que en México, se estaban estrellando contra una muralla de hierro en la universidad más grande del paÃs.”



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5 Comentario(s)
Por Sebastian en 28 Jun, 2007 | Responder
La competencia bien entendida es buena y de alguna manera es constructiva pero para que sea asi se debe preparar a los alumnos ( no conejillos de india) de tal manera para que ninguno de ellos se vean disminuidos por obtener menos puntaje que otros…de modo que si usted quiere aplicar un tipo de competencia entre alumnos usted debe hacerla de una manera totalmente contraria a una ” seleccion natural” como expone en sus citaciones; con respecto a su actitud en clase me parece muy IGNORANTE plantear una clase que esta mas alla de su capacitacion por lo que deberia dejar ese tema complejo a un profesor preparado y con fuertes bases en psicologia para que en ese tipo de tema no destruir, y no solo literalmente, a un alumno que esta formando su conocimiento, su moral y su manera de manejarse en la vida; a mi entender y para cerrar este tema usted deberia pensar, que si desea estar parado frente a personas en plena formacion deberia enseñar y no juzgar, clasificar o enumerar porque para eso esta el mundo social que los espera cuando busquen su oportunidad en esta sociedad.
Por Julieta Denise Calvo (ITD TN) en 29 Jun, 2007 | Responder
Realmente me doy cuenta, que la competencia a la que usted queria llegar era la misma competencia a lo que yo planteaba algo acido, para un curso que recien empieza a recorrer el camino de un terciario (porque no es una universidad).
Creo que vivimos en un paÃs lleno de ejemplos, para utilizar la competencia en todo tipo de circunstancias de la vida, pero la pregunta es…
queremos ser iguales a los que “NOS” arrancan los ojos para lograr algo en la vida? o lograr algo en la vida por nuestra propia satisfaccion, y recien cuando seamos profesionales capacitados compitamos buscando una oportunidad en este paÃs o en otros?
Realmente considero que es un tema interesante, pero muy desubicado imponerlo, sin fundamentos…
Cuando hablamos de fundamentos, hablo q por lo menos una explicacion del porque? querÃa implementar eso en una clase, porque se necesitaba una competencia, si por ejemplo yo estudio y me beneficio, tranquila voy a hacer un examen, y el que no estudia muy poco me interesa, porque creeria q si uno quiere ser IGNORANTE en la vida, somos demasiado grandes para saber que es lo que queremos y que es lo que no.
No es una cuestion de caprichos, sino es una cuestion que si este tema ubiese sido planteado para una competencia de uno mismo y no tan violentamente como se planteo sin explicaciones… creo que hoy no estaria escribiendo esto, ya que diariamente compito por ser mejor! pero conmigo misma!
No fue bien entendido tu proposito, estamos recien empezando a formarnos, y le aclaro que no son “BOLUDECES” lo que digo como escuche decirle en clase.
Sin que le molestara ya que nadie entendio mi punto de vista en la discucion dada, le pido encarecidamente que me enseñe, y si alguna vez le interesa plantear algun tema relacionado con esto, me explique con fundamentos, a que apunta y que es lo que quiere lograr.
Si quiere algun dÃa yo le explico lo que es competir por algo en la vida, y si no busque a personas que se allan ido de este paÃs a buscar mejores horizontes, y escuche lo triste que es, ellos saben muy bien lo que quieren y le puedo asegurar que son personas de mi edad que hoy en dÃa mueren por lo que nos arrancaron los que nos compiten.
Por Cristian H. Gomez en 12 Jul, 2007 | Responder
Me dá cierta tristeza que ante un pequeño atizbo de la realidad, no hagan sino resistirse y negarla.
Ni siquiera saben el significado REAL de los conceptos que se manejan en este artÃculo: hay que saber diferenciar la argumentación por sobre la opinión subjetiva
Me alegra que personas con muy pocos meses de estudio en el diseño y la comunicación, muy poca experiencia en el campo y con muy poco conocimiento en cuestiones relacionadas, tienen la valentÃa de enfrentar las conclusiones de otras personas con las pocas herramientas con las que cuentan. Me interesarÃa que esa misma reacción y energÃa la apliquen en este camino que comienzan, que concentren las mismas con humildad y trabajo para poder demostrarme/demotrarnos que su posición y su pensamiento construya nuevas concepciones en el diseño y la comunicación visual.
Hay algo que he logrado y es despertar en alguna parte de sus conciencias, la chispa de la duda… les deseo suerte
Por gustavo en 19 Jul, 2007 | Responder
Las reglas del juego son innegables y para muestra hay demasiados botones para entender y registrar que la naturaleza del hombre es Ãntegramente competitiva, es una cuestión primal…
No por ello hay que catalogar algunas reacciones u opiniones como ¨tristes¨ sino como sintomáticas, es decir alarmas que suenan y nadie las apaga. Reacciones que a mi criterio, y desde un profundo respeto vale aclarar, surgen de una propuesta un tanto mal formulada y en un contexto no muy propicio. Reconozco también las buenas intenciones de la propuesta y la finalidad que persiguen.
Ahora, si algo se rescata (y por ello no es algo positivo) son las consecuencias de esta experiencia, seria bueno encausarlas en algo que realmente genere participación por sobre la competitividad, un concepto mucho mas solidario y representativo creo yo.
Por CHGVISUAL en 19 Jul, 2007 | Responder
Como lo has dicho a tu criterio te puede parecer sintomático, a mi me parecen cuestiones muy tristes y graves las que sucedieron, la elocuencia en la explicación no implica superar las fundamentaciones de los demás y menos con meras opiniones infundadas y con poca base.
La floridez del lenguaje no admite aquà ninguna ganancia por varios motivos, y uno es no saber/conocer que quizás todo esto se desarrolló por motivos muchos más complejos que los que pudiesen llegar a comprender, no por ignorantes sino por ser más jóvenes y no haber estado 7 veces observando la misma clase.
Por eso les aclaro que tengan la humildad de reconocer su valentÃa de enfrentar situaciones sin las convenientes armas, que incluso se niegan a tomarlas.
Hace varios años que estoy estudiando estos contenidos, estudiando la forma de impactarlos e interesarlos, etc etc y no vas a venir a decirme, que ni siquieras sabes/tienes los apuntes: lo que implica que poco sabrás “de que vá” la materia y su objetivo, sobre la pertinencia o el acierto de mis propuestas.
Estas son propuestas “problemáticas de la cultura”: que no surjen del frio análisis sino del juego y las ganas de saber, todas sirven porque se puede conocer el resultado, en este caso hubo una gran negativa: ninguna novedad con respecto a lo que se esperaba o espera (aunque reconozco que intento tener esperanzas año a año…)
De allà que. ustedes hicieran un gran escándalo o barullo no sirve sino para reafirmar algunos conceptos que expuse y expongo, eso es realmente TRISTE. Incluso porque creen que deben tener super-seres adelante que les ingresen EXACTAMENTE el conocimiento necesario para seguir.. (a donde, no lo saben) y no que hay seres humanos con pocos recursos, con ganas y esperanza que quieren preparalos a enfrentar, hablar, defenderse y pensar con criterio en una profesión que de otra manera es inservible por buenos que sean “dibujando”…